No cabe duda de que no sólo nos ha de gustar el bombón, sinó que su envoltorio ha de ser un avance de lo que nos vamos a encontrar dentro. Así que si ponía pasión en el dibujo, el diseño y en el acabado, qué menos que cuidar la presentación una vez se fuese a entregar.
La idea era en principio imitar los antiguos paquetes de las mercerías, o en las tiendas de ropa donde todo se envolvía en papel de seda o de estraza formando un atado sujeto por un cordón. Esta idea nostálgica rondaba hacía tiempo así que me puse manos a la obra. Finalmente, tras mucho buscar encontré lo que buscaba, un papel de seda algo más grueso e hilo y cordón en distintos tonos.
El tono elegido fué el color chocolate para el envoltorio, aunque en ocasiones y para niños cambio algo la tonalidad, y si lo he de entregar en mano pues va todo dentro de una bolsa de papel verde o beig.
Aquí van algunas fotos para que veais como entrego mis encarguitos... a parte de con mucho cariño!!!
Las tarjetas, de diseño propio, están escritas y teñidas a mano... todas y cada una.... así que también son diferentes... y totalmente artesanales!
En ellas, aparte de lo que normalmente llevan las tarjetas como el e-mail o la dirección del blog, van las instrucciones de uso y en los tarjetones de las bolsas decidí poner alguna frase simpática, en algunos casos "Felicidades" o un socorrido "DE" y "PARA"... por si es para regalar!
Quería que la persona que lo compra lo reciba sin ver el contenido, para que todo sea como una sorpresa, como cuando recibimos un regalo!